Visitando Romang me encontré con la belleza que representa ver la calle Iriondo con sus lapachos amarillos florecidos. Un disfrute para la vista que las siguientes fotografías tratan de transmitir.
También la remodelada plaza San Martín se a convertido en un atractivo para los que visitan Romang, destacándose su fuente, pérgolas y jardines.